| Demoliendo teles
Comunicación, política, subjetividad y poder
Jornadas Nacionales de Estudiantes de Comunicación
La Plata 2006
19, 20 y 21 de octubre
Facultad de Periodismo y Comunicación Social
(calle 4 e/ 43 y 44)

Colectivo organizador:
Colectivo de Trabajo Periodismo (CAUCE – UNLP)
Santiago Pampillón - Regional (FPDS – UNR)
Fuera de Discurso (Viejo Topo – UBA)
Convoca:
Independencia (UNCo)
Adhieren:
Federación Universitaria de La Plata (FULP)
Red Nacional de Medios Alternativos
Aval académico:
Universidad Nacional de La Plata (UNLP)
Universidad Nacional de Rosario (UNR)
Facultad de Periodismo y Comunicación Social - UNLP
Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales - UNR
Para estas Jornadas Nacionales vendrán delegaciones de estudiantes de varias facultades del país (Rosario, Buenos Aires, San Luis, Comahue, Tucumán...), están planteadas alrededor de doce charlas, con diferentes periodistas, docentes e investigadores en comunicación; y distintas actividades: ciclos de cine, muestras de fotos, obras de teatro, bandas, proyecciones, entre otras...
Estamos pensando las jornadas como un verdadero encuentro de estudiantes, por eso la idea es poder socializar nuestros trabajos, investigaciones, ponencias, producciones, trabajos prácticos, etc; para que realmente estas jornadas sean un espacio donde podamos intercambiar, conocer, socializar, y producir conjuntamente con otros estudiantes de comunicación... así que si tenés algún trabajo que quieras mostrar o exponer, contactate!
También envianos un correo si venís/vienen de otra parte del país u otros países! Además, si son de algún grupo estudiantil y de algún colectivo de comunicación y quieren adherir y/o convocar .
contacto: jornadasdecomunicacion_2006@yahoo.com.ar
********
Documento de La Redonda luego de la Sesión del Consejo Superior de la UNLP, el martes 29 de noviembre de 2005
Para bajar en word.
Documento para leer en el Consejo Académico de la Facultad de periodismo
Para bajar en word.
-----------------
Respuesta a los incidentes del Martes 29 de Noviembre en el Consejo Superior de la UNLP
Luego de los incidentes en la sesión del Consejo Superior de la UNLP del día martes 29 de noviembre, reafirmamos nuestro compromiso por seguir abriendo la discusión sobre la Reforma del Plan de Estudios de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social.
Los integrantes de La Redondarepudiamos y lamentamos (fuera de todo gesto demagógico) los hechos de violencia ocurridos en el Consejo Superior. Como espacio político asumimos la responsabilidad por la interrupción de la sesión. Pero de ningún modo podemos aceptar que se nos señale como instigadores de la violencia.
Cualquier estudiante de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social sabe que nuestro accionar político se sostiene sobre el debate y la discusión. Jamás (y esto lo saben mejor que nadie aquellos que nos acusan, tanto las autoridades como la agrupación Rodolfo Walsh, que gustan de llamarnos “cobardes”, precisamente por no contestar sus amenazas) provocamos ni respondimos a las agresiones de las que, por el contrario, hemos sido víctimas a lo largo de los últimos dos meses por ser la expresión opositora más fuerte en nuestra Facultad, y que oportunamente denunciamos frente a la Junta Electoral de Periodismo.
El secretario general de la UNLP, Fernando Tauber, declaró con razón que los incidentes ocurridos en el Consejo Superior no fueron otra cosa que "un tema no saldado en una unidad académica". Verdad. La discusión sobre la reforma, lejos de haber sido agotada y consensuada entre las distintas posiciones existentes en el claustro estudiantil, recién comienza.
Esto obliga a hacer un breve repaso sobre los hechos que precedieron a la sesión del Martes 29.
Cronología de la “discusión” del Plan
El miércoles 28 de Septiembre los representantes del Consejo Académico de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social aprobaron el nuevo Plan de estudios para el año 2006.
Desde hace dos años que las autoridades y el claustro docente comenzaron la discusión de la reforma negando la posibilidad de participación alguna por parte del claustro estudiantil. Recién a comienzos de este año “abren” la discusión pretendiendo que 4000 estudiantes discutan la reforma cuando faltaban pocos meses para la aprobación de la misma.
Ante el gran fracaso del plan de estudios ’98 (implementado por las mismas autoridades que hoy impulsan la reforma del plan 2006) consideramos necesaria una nueva reforma. Sin embargo creemos que para que ésta sea verdaderamente democrática debemos tener una instancia de participación y discusión donde todos los estudiantes podamos decidir qué plan de estudios queremos. La reforma busca aumentar la partida presupuestaria para la facultad, es decir para la actual gestión, y lo hacen de manera antidemocrática.
Los estudiantes que no tuvimos posibilidad de intervenir en la discusión de la reforma, decidimos organizarnos a través de un espacio impulsado por estudiantes independientes y las distintas agrupaciones, llamado Estudiantes en Lucha. Considerando esta reforma como antidemocrática, llevamos adelante un proceso de asambleas y jornadas estudiantiles donde se decidió, en principio, desconocer los tiempos impuestos por las autoridades para la discusión del nuevo plan, ya que eran evidentemente escasos.
Dicho espacio elaboró y llevó diferentes propuestas a las dos Jornadas Interclaustros del 6 y14 de Septiembre, y a la sesión del Consejo Académico del miércoles 28 de Septiembre, pero éstas nunca fueron tenidas en cuenta.
En la sesión en que fue votado el plan no fueron leídos los despachos de las diferentes comisiones, sino que cada claustro realizó un discurso que nada decía sobre el contenido y el perfil o las implicancias de la reforma. Tampoco fueron tomadas en cuenta las 800 firmas que juntamos para oponernos a la manera en que fue llevada la discusión. Hasta el día de hoy no sabemos qué aprobó el Consejo Superior.
Con la excusa de abrir espacios de discusión con el claustro estudiantil tuvimos por primera vez el acceso a un boceto que contenía parcialmente las incorporaciones de la nueva reforma, recién dos semanas antes de que el plan sea votado. Los estudiantes nunca pudimos tener acceso al total de los contenidos aprobados en el nuevo plan de estudios, por eso es que la mayoría de los compañeros de la facultad no saben qué fue lo que se aprobó?
Por esto es que afirmamos que el nuevo plan de estudios fue discutido, definido y votado a espaldas de los estudiantes.
Discutir el proyecto de un nuevo plan de estudios por fuera de los ejes de implementación, es sostener un debate que lejos de “aportar a los procesos de transformación social”, como señala la propuesta de Plan ´98 y 2006, gira sobre el vacío. Justamente la implementación del plan anterior fue desastrosa, hoy en día se sufren esas consecuencias no previstas, y otra vez se cae en el mismo error.
Por otra parte, a la hora de la implementación de un nuevo plan de estudios, deben tenerse en cuenta elementos que son de carácter estructural. Para implementar una nueva currícula es evidente la necesidad de un aumento presupuestario, una redistribución transparente del mismo, aumento de franjas horarias para que aquellos que trabajan puedan continuar con la carrera, un edificio con capacidad de albergar a todos (4000 estudiantes, más los ingresantes del año que viene), más aulas y más comisiones por materias. Todos estos son los elementos más problemáticos y restrictivos que sufren hoy los estudiantes, y que se agravarán con la creación de dos orientaciones más.
Para este nuevo Plan no se ha discutido la necesidad de realizar concursos transparentes de docentes y ayudantes, siendo esto una necesidad para evitar la continuidad de las cátedras feudos.
A pesar del escaso tiempo en que los estudiantes tuvieron en sus manos el borrador del plan, se han desarrollado críticas que sirven como otros fundamentos para oponerse a su aprobación. Por ejemplo: los objetivos de este plan y el anterior son “textualmente” los mismos; además, el ciclo básico o ABC aumenta de cuatro a ocho el nivel de correlatividades y de 11 a 15 la cantidad de materias para elegir orientación, generando una introducción restrictiva a la carrera; hay en todo el plan numerosas superposiciones de materias; las nuevas orientaciones no nacieron de una demanda social sino de las inquietudes de algunas cátedras.
Cronología de la violencia
Una vez instalado el tema de la reforma en nuestra facultad a través de Estudiantes en Lucha, los integrantes de este espacio comenzamos a recibir amenazas personales en los pasillos por parte de militantes de la Agrupación Rodolfo Walsh y de algunas autoridades de la Facultad. Estas poseían un tinte de amedrantamiento para acabar con el espacio de oposición y para generar miedo en los estudiantes organizados.
Ante estas reiteradas amenazas decidimos darlas a conocer a la Junta Electoral, ya que se avecinaban las elecciones estudiantiles, y preveíamos que el escenario se agravaría. Es así que se comprometieron a que no sucedería nada anormal dentro de las instalaciones de la facultad.
En la semana electoral, acertando nuestros pronósticos, las amenazas fueron la política de esta agrupación. Todos fuimos víctimas de las intimidaciones y aprietes al punto tal que decidimos dar a conocer lo que sucedía a abogados de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi) y el Colectivo de Investigación y Acción Jurídica (CIAJ). Con esto se si hizo público en medios locales el día jueves 10 de Noviembre. También tuvimos una nueva reunión con las autoridades para ver la posibilidad de que su brazo estudiantil dejara de actuar de esta manera.
Es así que nos preguntamos: ¿Por qué seríamos nosotros quiénes iniciáramos los disturbios del día martes 29, siendo que fuimos las víctimas de las amenazas, y siendo una política continua la de esta agrupación la de relegar la discusión política por el patoterismo? ¿Además, si nuestro objetivo estaba cumplido al pasar a un cuarto intermedio la Sesión del Superior y al demostrar a los consejeros que había una real oposición?
El debate no está saldado, y si Alejandro Verano considera necesario reencausar la discusión en busca de consensos para reforzar la institucionalidad, redoblaremos las apuestas ya que ha sido nuestra política y la seguirá siendo. Por eso denunciamos una vez más el carácter antidemocrático de la actual Reforma, tanto en contenido como en su forma.
El 70% de los estudiantes de periodismo no apoyamos a la Walsh, en las últimas elecciones sacó un 30%, con el voto importado desde las distintas extensiones universitarias, compañer@s que aún no han expresado posición acerca de la reforma del plan ya que ni siquiera se han enterado de la misma. Y en La Plata ganó la Propuesta Redonda con el 28,93% a diferencia de la Walsh que obtuvo un 22,62%.
Sin embargo, las autoridades y la conducción del Centro de Estudiantes insisten en que la reforma se viene discutiendo “entre todos” y “desde hace 2 años”. Mentira. El tema fue insertado por quienes integramos La Redonda, junto a otras agrupaciones opositoras. Por medio de asambleas, jornadas de información, elaboración de materiales, los estudiantes decidimos autoorganizarnos por fuera del Centro de Estudiantes para hacer escuchar nuestra voz.
Estamos dispuestos a continuar la discusión del plan de estudios en los caminos democráticos existentes. Quienes intentan correr el eje de esta discusión (como se vio en los incidentes del martes 29, en los que estuvieron también involucradas las autoridades de la facultad) sólo quieren demostrar hacia el afuera de la Facultad de periodismo y Comunicación Social, que no existe una oposición en la misma, con un proyecto paralelo al oficial. Esto demuestra a quienes benefició la violencia.
En esta reforma se pone en juego la formación de los futuros egresados, mientras las autoridades están interesadas solamente en el aumento de la partida presupuestaria. Así como la conformación de las nuevas orientaciones donde tendrán mayor incidencia en las decisiones que afectan a los estudiantes.
La Redonda
(Colectivo de Trabajo Periodismo – E.co. – estudiantes independientes)
-----------------------------
Documento para leer en el consejo académico 6 / 12 / 05
A los representantes del Consejo Académico, autoridades, graduados, docentes y compañeros de nuestra Facultad.
Luego de los incidentes en la sesión del Consejo Superior de la UNLP del día martes 29 de noviembre, los integrantes de La Redonda reafirmamos nuestro compromiso por seguir abriendo la discusión sobre la Reforma del Plan de Estudios de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social.
Quienes integramos La Redonda repudiamos y lamentamos los hechos de violencia ocurridos en el Consejo Superior. Como espacio político asumimos la responsabilidad por la interrupción de la sesión. “Asumimos la responsabilidad”: es decir, nos hacemos cargo de haber llevado a cabo esa acción como modo de ejercer nuestro derecho de protesta, después de haber agotado todas las instancias institucionales para hacer llegar a nuestras autoridades, docentes y estudiantes, nuestras críticas y propuestas a la reforma curricular del Plan de Estudios 1998. Pero de ningún modo podemos aceptar que se nos señale como instigadores de la violencia.
Cualquier estudiante de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social sabe que nuestro accionar político se sostiene sobre el debate y el trabajo. Jamás provocamos ni respondimos a las agresiones de las que, por el contrario, hemos sido víctimas a lo largo de los últimos dos meses por ser la expresión opositora más fuerte en nuestra Facultad, y que oportunamente denunciamos frente a la Junta Electoral de Periodismo y otras autoridades de la institución.
Una vez instalado el tema de la reforma en nuestra facultad por el constante trabajo del arco opositor, los integrantes de La Redonda comenzamos a recibir amenazas personales en los pasillos de la Facultad por parte de militantes de la conducción del centro de estudiantes y de algunas autoridades de nuestra unidad académica.
Ante las reiteradas amenazas tomamos la decisión de denunciarlas frente a la Junta Electoral, ya que se avecinaban las elecciones estudiantiles, y preveíamos que el escenario se agravaría.
En la semana electoral, acertando nuestros pronósticos, las intimidaciones y los aprietes fueron la política de la actual conducción del centro de estudiantes, docentes y autoridades. Con frases como “los vamos a matar”, “el viernes vas a aprender troskyta de mierda”, “¿Conocen a los desaparecidos?”, “el que investiga en esta facultad termina mal”, etc., todos fuimos víctimas, a punto tal que decidimos dar a conocer lo que sucedía a abogados de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (Correpi), la Secretaria de DD HH de la Universidad y el CIAJ (Colectivo de Investigación y Acción Jurídica). De esta manera, estos hechos se hicieron públicos a través de medios locales el día 10 de Noviembre. También tuvimos una nueva reunión con las autoridades para ver la posibilidad de que su brazo estudiantil dejara de actuar de esta manera. Se concretaron dos reuniones con el Vice decano Marcelo Belinche y una reunión con Rubén Liegl, representante por el claustro graduados en este consejo.
En este clima de tensión, que poco se acerca al marco de libre expresión que supone una democracia universitaria, se llegó al martes 29/11. EL marco de las intimidaciones se reitera en la última sesión de Consejo Superior. Concluida la sesión, seguimos recibiendo amenazas en nuestros celulares hasta las 23hs del día martes 29 de noviembre.
Vale hacer memoria, sobre los hechos ocurridos durante las elecciones a centro y claustro del 2001, donde los incidentes iniciados por militantes de la agrupación Rodolfo Walsh concluyeron con la hospitalización de varios estudiantes.
Por esto nos preguntamos: ¿por qué seríamos nosotros quiénes iniciáramos los disturbios del día martes 29, siendo que fuimos las víctimas de las amenazas, y siendo una política contínua de la agrupación Rodolfo Walsh la de relegar la discusión política por la violencia? Nuestro objetivo estaba cumplido al pasar la sesión a un cuarto intermedio ya que de esta manera se demostraba ante los Consejeros la existencia de una amplia oposición a la reforma del Plan de Estudios, oposición que no estaba consignada en el dictamen del Consejo Académico de Periodismo. Oposición que no sólo expresamos quienes adherimos a este documento, sino todas las agrupaciones políticas estudiantiles que componemos el arco de izquierda en la UNLP, la FULP, los compañeros de Trabajo Social que asistieron ese día por el pase a facultad, los de Psicología y docentes de esta facultad, entre los cuales uno resultara herido en los incidentes.
Existe una relación dialéctica y de mutua determinación entre el consenso y los métodos utilizados para esta coyuntura política. Cuando no hay consensos construidos hay protesta, cuando los actores políticos no llegan a un acuerdo hay manifestaciones que intentan dar cuenta de su desacuerdo. No es nuestro oficio la violencia, muy por el contrario nos hemos destacado por propiciar instancias deliberativas y dialógicas, como pueden ser las asambleas, jornadas de discusión, comisiones, interclaustros. De hecho a fines del año pasado fuimos nosotros los que nos entrevistamos con el Secretario Académico, Carlos Giordano, para preguntarle sobre la reforma del plan de estudios. Incluso el decano de la Facultad Alejandro Verano, en una reunión que mantuvimos el día de ayer, reconoció nuestra voluntad en todo momento de participar de los espacios institucionales.
El Colectivo de Trabajo, junto a la E.Co. y los estudiantes independientes, han sido parte del cuerpo político que llevó adelante con mayor dedicación la convocatoria a las diferentes instancias deliberativas. De esto pueden dar fe, no sólo los cientos de estudiantes que nos vieron pasar por las aulas convocando a diferentes actividades, sino los docentes con los cuales discutimos en aulas y jornadas, las autoridades con las cuales, como todas las fuerzas opositoras, nos reunimos cuando ellos han propiciado instancias, sino también cuando las hemos exigido como fuerza política. No pueden dejar de reconocerlo, tampoco, las agrupaciones que hoy conducen el centro de estudiantes.
Pero es importante aclarar que además de participar y de garantizar espacios de deliberación y trabajo, hemos articulado diferentes métodos en este proceso. Además de construir las asambleas y las jornadas, construimos desde ESTUdiantes en LUCHA, el Maratón Cultural con corte de calle 4, un petitorio exigiendo, lo que hoy reconocen muchos: la extensión de los plazos de discusión del plan. Además, hemos construido infinidad de materiales desde las diferentes instancias de participación política, expresamos nuestro desacuerdo en el marco de la sesión de consejo académico. Realizamos reuniones informativas para estudiantes sobre las características del Plan, publicamos una crítica al borrador del mismo y analizamos el proceso en profundidad.
No es menor aclarar que no somos un pequeño grupo de estudiantes, sobre todo si se tiene en cuenta que los cuatro consejeros del claustro estudiantil sólo representan al 30 % de ese claustro. Es decir el 70 % restante apoya otro tipo de opciones políticas.
Como se señaló con anterioridad, ante cada amenaza propiciamos el diálogo y pusimos la situación en consideración de las autoridades correspondientes, a quienes exigimos garanticen la integridad física de nuestros compañeros. Esto expresa nuestra voluntad de edificar instancias de diálogo.
El escenario del martes pasado nos fue impuesto. Ante reiteradas oportunidades en las cuales vimos relegada nuestra voz por parte de la gestión académica y la conducción del centro de estudiantes, entendimos que había limitaciones objetivas en nuestro modo de desempeño hasta el momento. Había una decisión institucional de no tomar en cuenta nuestras posiciones. En la última sesión del consejo académico del miércoles 28 de septiembre, no se tomaron en consideración nuestras inquietudes, se llevó adelante la votación sin analizar siquiera los dictámenes de las diferentes comisiones del consejo académico,. de las que por otra parte, participamos sin ver contenidas nuestras demandas. La sesión se asimiló más a un acto de autoreferencia de la gestión en sus diferentes expresiones de claustros, que una sesión normal de consejo donde se pudieran ver reflejados no sólo los despachos por comisión, sino también las posiciones de los que no acordaban con dicha reforma.
Reiteramos, el escenario del martes 29, nos fue impuesto, no elegimos nosotros llegar a una sesión de consejo superior en la que la única opción era la interrupción.
Llegamos a una sesión a expresar nuestro rechazo al plan de estudios, porque con anterioridad no existió la voluntad política de tomar en cuenta lo elaborado por los estudiantes. Esta no es una batalla para que se tome en consideración observaciones particulares de los que presentamos este documento, sino para impulsar las elaboradas en asambleas y las jornadas de discusión del claustro estudiantil, que se vieran expresadas hasta el cansancio en las jornadas interclaustros. Jornadas en las cuales quedó clara la falta de consenso, sin embargo eso no formó parte de las relatorías finales, y tampoco formó parte de lo elevado al Consejo Superior. No negamos bajo ningún punto de vista la necesidad de realizar una reforma del plan de estudios ´98, creemos que hemos expresado esta voluntad en reiteradas oportunidades.
Lo que nos ha venido sucediendo en todo este proceso es que las autoridades por un lado nos llaman a participar y a elevar propuestas, con las promesas de tenerlas en cuenta, pero finalmente este último paso nunca llega a concretarse.
El secretario general de la UNLP, Fernando Tauber y el decano Alejandro Verano, han declarado acertadamente, que los incidentes ocurridos en el Consejo Superior no fueron otra cosa que la expresión de "un tema no saldado en una unidad académica". Verdad. La discusión sobre la reforma no ha sido agotada y consensuada entre las distintas posiciones existentes.
Es por eso que entendemos que el mejor paso a seguir se relaciona con retomar la discusión en la Facultad de Periodismo sobre el carácter de la reforma curricular, postergando la aprobación de la actual reforma en el Consejo Superior, de cara a contener a todos los actores políticos y construir verdaderos consensos.
Esta será la expresión política de una nueva voluntad de cambio, participación, expresión, pluralidad y democracia.
La Redonda
(Colectivo de Trabajo, Eco y Estudiantes Independientes)
------------------------
3º
encuentro Nacional de estudiantes de Comunicación
"Mejor
hablar de ciertas cosas"
27,
28, y 29 de octubre // Facultad de Ciencia Politica y RRII //
Rosario

::
Documento de ESTUdiantes en LUCHA ::
No pedimos ya, que los representantes de nuestro claustro lleven
adelante nuestras posiciones como estudiantes, porque han dejado
más que claro que desconocen lo resuelto por sus propios
compañeros y prefieren refrendar su política de
ser representantes de las autoridades ante los estudiantes y
no a la inversa, como debieran. Esto deja en evidencia que la
diferencia en cómo abordar el tema de la reforma del
plan, no se sostiene sobre una contradicción de claustros,
sino que es una diferencia de proyectos políticos académicos.
Esta es una de las primeras aclaraciones que pretendemos exponer
a la hora de interpretar nuestras observaciones y propuestas.
Uno
de los primeros elementos para señalar ante esta reunión,
es el de la desigualdad que las diferentes partes tienen en
la discusión del plan de estudios, basada en la disparidad
de la información entre los sujetos que participan de
esta instancia. Mientras que el claustro docente viene discutiendo
la reforma hace ya más de 7 meses, “los estudiantes”
recibieron el borrador del plan de Estudios 2006 el martes de
la semana pasada. Vale aclarar que cuando hacemos referencia
a “los estudiantes”, nos referimos a las agrupaciones y algunos
estudiantes que recibimos el borrador en el marco de las jornadas
ínter claustros anteriores, no así a los estudiantes
en general quienes aún en su amplia mayoría no
tienen acceso a esta información. Esta no fue una información
tratada por aula o materia, sino que se realizó en unas
jornadas diezmadas de participación estudiantil y docente,
sin convocatoria previa y con un importante marco de improvisación,
que se expresase claramente en la decisión unilateral
de algunos docentes de darla por finalizada cuando se comenzaba
a discutir, bajo el argumento de que se estaban expresando en
el plenario “internas del claustro estudiantil”.
¿Estas
son las instancias que entendemos como los espacios constitutivos
de las discusiones democráticas? ¿Por qué
cuando se realizaron las relatorías por cátedras,
sólo fue contemplada el balance docente y no se apeló,
también, a un balance de los estudiantes?. Las encuestas
realizadas a algunos sectores del claustro estudiantil reflejan
posiciones individuales y no son la expresión de discusiones
colectivas.
Si
bien estas jornadas fueron propuestas por la Comisión
del Plan de Estudios, no estuvo en discusión, ni circuló
previamente información sobre la propuesta que esta comisión
realizó para la reforma de la asignatura Semiótica.
El temario de las jornadas fue de elaboración unilateral
salvo excepciones en las cuales la presión de los estudiantes
logró poner sobre la mesa las resoluciones de las Jornadas
Estudiantiles realizadas en Mayo. El secretario Académico
Carlos Giordano, señaló además que no habían
llegado a sus manos las resoluciones de dichas jornadas estudiantiles,
cuando le debieron ser entregadas por los consejeros académicos
del claustro estudiantil, en caso de que éstos hubieran
respetado el mandato de asamblea. Y aunque así no haya
sido, le fueron facilitadas por una agrupación estudiantil
hacia fines del primer cuatrimestre en el marco de una reunión
informativa. Aún así esas resoluciones no formaron
parte del temario de discusión.
El
cronograma presentado por las autoridades plantea claras limitaciones
para la discusión de un plan de estudios en términos
democráticos y profundos. Pareciera que el plan es aprobado
para los docentes y no para los estudiantes, verdaderos sujetos
del acto educativo.
Por
ende falta de información, temario unilateral y cronograma
acotado, son los tres pilares de una discusión que parece
no querer darse a fondo.
¿Cuál
entendemos que es la discusión del Plan de Estudios?
En
primer lugar, no comprendemos cómo, bajo los mismos objetivos
y perfiles de formación del Plan ´98, se puede
articular una propuesta curricular transformada sensiblemente
como lo es el Plan de Estudios 2006. Si comparamos los objetivos
y perfiles explicitados entre ambos planes de estudio, no vamos
a encontrar diferencias que ameriten la reforma.
A
su vez, la propuesta que las autoridades han realizado con respecto
a la discusión sobre el plan de estudios, se reduce al
“tratamiento de los contenidos mínimos” de cada materia
como se expone en el borrador. Consideramos que no podemos abordar
una discusión en profundidad sobre una asignatura cuando
lo único que se explicita son ejes generales. En el caso
de Comunicación y Ciencias Sociales 3, una de las materias
obligatorias del ABC, lo único que se especifica es lo
siguiente:
El
lugar de las ciencias sociales en Argentina. El pensamiento
Nacional.
La comunicación como saber en Argentina: instituciones,
problemas y actores.
El protagonismo de los medios.
La relación entre periodismo, literatura y comunicación.
En
este caso no se señalan los objetivos de la materia en
el borrador del plan de estudio 2006. ¿Qué discusión
podemos tener sobre estos ejes, en los cuales no se especifica
marcos teóricos, recortes metodológicos y abordajes
pedagógicos? En el debate no debemos remitirnos al mero
análisis de los contenidos básicos de cada asignatura,
que expresan un cúmulo de intenciones, pero no presentan
una propuesta acabada ni mucho menos.
Asistimos
a la discusión de un plan de estudio fragmentario en
su forma y contenido. Que, a modo de ejemplo ofrece 5 materias
que se organizan sobre un mismo eje, el de las industrias culturales:
comunicación y Cs. Sociales; Procesos sociales contemporáneos;
culturas populares e industrias culturales; socioeconomía
de las industrias culturales; territorios de la cultura y la
sociedad. Esto nos lleva a pensar sobre el modo en que las diferentes
cátedras articularon sus evaluaciones sobre las falencias
del plan 98 y las correspondientes propuestas hacia el plan
de estudios 2006.
Frente
a la fragmentación creemos en la necesidad de pensar
un plan integral y sostener una discusión integral. Porque
discutir el proyecto de un nuevo plan de estudios por fuera
de los ejes de implementación, exenta de los problemas
de los recorridos académicos siempre constitutivos, de
las esferas de la investigación, de la realidad de las
cursadas, es sostener un debate que lejos de “aportar a los
procesos de transformación social”, como señala
la propuesta de Plan ´98 y 2006, gira sobre el vacío.
Es por eso que ponemos a consideración los siguientes
puntos para que se discutan junto con todas las propuestas expuestas
por otros claustros, sectores, comisiones, agrupaciones, docentes,
etc.
Descuatrimestralización
para estudiar sin restricciones
La
cuatrimestralización sirvió para obstaculizar
el recorrido por la carrera, achicar las posibilidades de cursada
a la mitad y por lo tanto, como reflejo, a la constitución
de cursadas masivas, que se traducen en la flexibilización
del docente y pésimas condiciones de cursada para los
alumnos.
Este
problema se extiende en la propuesta del nuevo plan.
No
a las correlatividades arbitrarias
Si a la correspondencia de contenidos
Entendemos
que la mejor manera de construir un orden en el cursado de la
materias, es a través de poner de relieve el contenido
de cada una; permitiéndonos acceder a los contenidos
con conocimientos previos que faciliten la tarea. Pero la lógica
arbitraria se agudiza en el nuevo plan.
Por
ejemplo, en la propuesta de Plan 2006, específicamente
en el ABC (Asignaturas Básicas Comunes), aumenta notablemente,
en comparación al Ciclo Básico del Plan ´98,
el marco de correlatividades de 2 a 8 materias. A esto se le
suma que en la propuesta de reforma aumentan de 11 a 15 las
materias necesarias para acceder a la orientación. Esto
aumenta los años de cursada del ciclo básico.
A su vez, estas últimas son de carácter obligatorias,
mientras que en el plan anterior de las 11 necesarias sólo
6 eran obligatorias. ¿Qué pasaría si un
ingresante perdiera “Lenguajes y formatos 1”? A pesar de ser
una materia cuatrimestral, perdería un año de
cursada.
A
diferencia del Plan ´98 que sólo sostenía
una materia obligatoria anual correlativa en el ciclo básico
(Textos 1 con Textos 2), en el nuevo plan, las correlativas
anuales aumentan a 3 ( Procesos Sociales y Políticos
Contemporáneos 1, Comunicación y Ciencias Sociales
1 y Comprensión y expresión 1). Esto hace que
se retrase la elección de las orientaciones, generando
un ABC superpoblado y orientaciones vaciadas. A esto se le agrega
que no existe en el ABC ninguna materia relacionada con la orientación
Profesorado
Para
que la carrera y fundamentalmente el ciclo básico no
se transformen es estructuras expulsivas, debe plantearse un
"orden de correspondencia" que permita atravezar la
carrera rompiendo el aislamiento de los contenidos y unificando
prácticas, dejando sin efecto las correlatividades obligatorias.
Proceso
evaluativo
Producción vs. reproducción
El
criterio evaluativo no tiene sentido en si mismo, sino en proceso.
En un sistema educativo en el que el peso se pone sobre los
"fines" y no en el "proceso", en el que
se toma al sujeto como una parte aislada del todo social y no
en relación, es lógico que la evaluación
sea medida por métodos cuantitativos y no cualitativos:
como por ejemplo procesos de aprendizaje, capacidades desarrolladas,
resolución de problemas, trabajo en grupo, producción
conceptual, etc.; además de refrendar cada elaboración
teórica conceptual con una práctica concreta que
ligue esos conocimientos con su asidero material y social.
En
nuestra facultad, por el contrario, el estudiante está
llamado a dar testimonio enciclopédico.
Es
necesario tomar el criterio de construcción de conocimiento
por sobre el de reproducción de contenidos.
En
el borrador del Plan de Estudios 2006 no se especifica, salvo
modalidad de cursada por asignatura y promoción, ningún
aspecto del carácter evaluativo de las asignaturas. No
podemos obviar en la discusión del Plan el proceso evaluativo,
ya que en éste cobra sentido los contenidos, el desarrollo
de las prácticas y la construcción de conocimiento.
Un
plan de estudios por fuera de la LES
La
construcción de un plan de estudios por fuera de la LES,
implica respetar la autonomía universitaria, sostener
el financiamiento estatal y la gratuidad de la educación
y acabar con las restricciones de todo tipo. Además,
exige preguntarse por los óganos de gobierno universitario
y sus limitaciones a la hora de pensar la elección de
un plan de estudios de manera democrática.
CoNEAU,
la violación a la autonomía
Según
la Ley de Educación Superior (art. 44 inciso III) la
CoNEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación
Universitaria) es una comisión externa a las instituciones
de educación superior encargada de evaluar como mínimo
cada seis años las funciones de docencia, investigación
y extensión y, en el caso de las universidades nacionales,
también la gestión institucional de las mismas.
La CONEAU responde, fundamentalmente, a una necesidad del capital
sin fronteras de fijar estándares comunes de «
calidad » y « eficiencia » en el “mercado
educativo”. El “control de calidad” de los alumnos se basa en
su rendimiento en las evaluaciones y dicho control señala
un sometimiento más profundo.
Nuestra
facultad no es la excepción a la UNLP. Nuestro plan ´98
está acreditado por la CoNEAU de punta a punta. Una de
las muestras más claras de esta política, es la
de los posgrados. La especialización Comunicación
Radiofónica, la especialización Periodismo y Economía
Política, la especialización en Prácticas,
Medios y Ambitos Educativo-Comunicacionales y la especialización
en Comunicación y Salud, son posgrados que se dictan
en nuestra facultad y encuentran “en trámite la acreditación
de la CoNEAU”.
Si
pensamos en la construcción de un plan de estudios por
fuera de la LES, no podemos aceptar que en la curricula estén
incluidos posgrados acreditados por la CoNEAU, ni permitir que
el nuevo plan, para el proceso de implementación, pase
por la evaluación de esta comisión.
Este
punto de discusión no está contenido en el borrador
del plan de estudio
Financiamiento,
posgrados y convenios
Pero
el problema con los posgrados no sólo se reduce a la
acreditación de la CoNEAU; sino que además, son
arancelados, al igual que la Maestría y el Doctorado
que se dictan en la facultad. Es decir, que en la especialización
en la universidad pública sólo es accesible para
aquellos que puedan abonar el arancel.
La
LES encierra, como marco legislativo y político neoliberal,
una doble tendencia en lo que se refiere al proceso de vaciamiento
de la universidad pública. Por un lado, se encuentra
la orientación hacia la fragmentación de los recorridos
curriculares, que se expresa en los ciclos básicos, la
terciarización y tecnificación de los títulos
de grado, los cursos de ingreso y egreso restrictivos, etc.
Por
otro lado, el desarme de la universidad pública, también
se expresa en las nuevas estrategias de financiamiento de las
unidades académicas propuestas por la LES, bajo el nombre
de "Sostenimiento y régimen económico - financiero";
además del de “Generación de Recursos Adicionales”
a la financiación estatal, vendiendo, por ejemplo servicios
a privados y/o imponiendo aranceles.
Por
ejemplo, apuntando al caso de los convenios con privados, podemos
citar el caso del Posgrado en Comunicación y Salud que
a partir de agosto se llevará adelante en nuestra facultad,
para el cual el Laboratorio Merck contribuye en el fondo de
becas. Esto es claramente una “fuente alternativa” de financiación,
una clara aplicación de la LES y los intereses privados
sobre una área de la educación pública.
Este posgrado es arancelado, al igual que el resto.
Valdría
preguntarnos ¿Cuál sería el carácter
popular de una facultad que se debe sostener por aportes de
privados? Qué "servicio" podría comprar
el campo popular de las universidades públicas?. A su
vez, ¿no se estaría violando la autonomía?.
¿Al servicio de qué sectores estaría destinado
el conocimiento que produce la universidad pública?.
Es
por eso que si nuestro objetivo es construir un plan de estudios
por fuera de la LES, no podemos permitir el arancel dentro de
la universidad pública. Así mismo, debemos exigir
que se rompan los convenios establecidos con entidades privadas
y empresas, para establecer convenios con organizaciones y proyectos
productivos del campo popular.
Pasantías
rentadas
Las
facultades podrían llevar a cabo pasantías con
empresas privadas relacionándose previamente con los
sindicatos, garantizando el reconocimiento de los derechos laborales
de los estudiantes pasantes y siendo remunerados en blanco los
mismos por su trabajo. La universidad no podría percibir
ingresos algunos por la inserción de estudiantes en el
mercado laboral y a su vez el salario del estudiante trabajador
no podría ser inferior al acordado en los convenios colectivos
del ramo. Las pasantías sólo se deben realizar
con empresas que tengan sindicatos y donde los estudiantes puedan
perfeccionar los conocimientos de su disciplina sin ser utilizados
como mano de obra barata en negro. A modo de ejemplo, en nuestra
facultad se promueven pasantías con empresas como Odonthos,
para que los estudiantes se desempeñen como vendedores
para planes de cobertura medica, tarea que no guarda relación
alguna con la profesión de comunicador social.
En
la propuesta de plan 2006 tampoco se contempla este debate.
La
implementación en relación a lo presupuestario
A
la hora de la implementación de un nuevo plan de estudios,
debe tenerse en cuenta elementos que son de carácter
estructural. En este sentido, nos referimos a cuestiones relacionadas
con lo presupuestario, lo edilicio, las franjas horarias, la
cantidad de comisiones y los cupos por materia.
Entonces,
la pregunta es la siguiente: ¿Con qué presupuesto
se está pensando implementar dos orientaciones más
además de las tres existentes? ¿En qué
aulas se dictarán esas clases? ¿Cuál sería
su presupuesto para investigación? ¿En qué
horarios podríamos cursar esas materias si todas las
aulas están ocupadas? ¿Qué nuevas limitaciones
y restricciones traería para aquellos que ya están
cursando las orientaciones de Planificación, Profesorado
y Periodismo?
También
debemos poner en debate la asignación o redistribución
del presupuesto. Hemos observamos que las partidas presupuestria
se concentran en determinados espacios de poder dentro de la
unidad académica, generando cargos con altos sueldo en
universidades donde el 70% de los docentes, casi 30.000 , trabajan
por el honor (ad honorem).
Para
implementar el nuevo plan necesitamos un aumento presupuestario,
una redistribución transparente del mismo, aumento de
franjas horarias para que aquellos que trabajan puedan continuar
con la carrera, un edificio con capacidas de albergar a toda
la currícula (4000 estudiantes), más aulas y más
comisiones por materias.
A
su vez, esto debe pensarse a la luz de la Nueva Ley de Financiamiento
Educativo, que propone el Ministerio de Educación, Ciencia
y Tecnología, quien “establece como política de
Estado la prioridad de la educación en la asignación
de los recursos públicos nacionales y provinciales, elevando
al 6% del PBI la inversión educativa consolidada de la
Nación y las provincias”, según el diario Clarín
del Jueves 08 de septiembre de este año. Aunque no aclara
que este aumento será progresivo hacia el 2010 y no en
la coyuntura de crisis educativa actual.
A
mediados del 2004, los estudiantes comenzamos a movilizarnos
por la falta permanente de recursos técnicos para el
desarrollo de los contenidos mínimos de algunas asignaturas.
Audiovisual 1 era una de ellas, y la falta de cámaras
uno de los problemas más agudos. La facultad resolvió
la problemática de la siguiente manera: en vez de destinar
presupuesto para la adquisición de cámaras, para
que los estudiantes podamos filmar y trabajar sobre nuestro
registro, se modificaron los contenidos mínimos de la
materia. En la actualidad se realiza un trabajo de edición
sobre registros realizados por otros, aprendemos los planos
a través de recortes de fotos de revistas, aprendemos
a manejar una cámara VHS a partir de un dibujo en un
pizarrón y la gran mayoría de las veces terminamos
pagando islas de edición externas a la facultad porque
las del establecimiento no están disponibles o no dan
abasto.
Este
punto de discusión tampoco esta contenido dentro de borrador
de la propuesta de plan 2006.
La
implementación en relación a las cátedras
Ante
el escaso desarrollo de los contenidos mínimos expuestos
en el borrador del plan 2006, los criterios individuales de
cada docente adquieren fundamental relevancia a la hora de la
implementación de la asignatura. Entonces en necesario
hablar, paralelamente con la reforma, de concursos transparentes
de docentes y ayudantes, para romper con la construcción
de cátedras – feudos.
A
esto se le suma la apertura de cátedras libres y cátedras
paralelas, bajo la concepción de que el conocimiento
sólo se edifica sobre el debate de ideas y la pluralidad
de abordajes científicos y académicos. Bajo el
pensamiento único y el monolitismo ideológico,
no pueden surgir perspectivas transformadoras y democráticas.
Este
punto tampoco está contemplado dentro del borrador del
plan 2006.
La
implementación en relación a la investigación
Las
áreas de investigación a lo largo del ciclo básico
(del plan ´98 y deducimos también sucede en el
Plan 2006) se ven expuestas al campo de lo periodístico,
además de acotarse exclusivamente al régimen de
cursada bajo el cual no tenemos más de un trimestre para
llevar adelante una “investigación”, muchas veces asimilable
a un trabajo monográfico.
Pero
no es muy diferente a nivel facultad. Existen en la actualidad
tres unidades ejecutoras básicas. En la web de la Facultad
de Periodismo y Comunicación Social, en el link de “Investigación:
límites y propuestas”, se las describe de la siguiente
manera:
“la
unidad ejecutora individual -becarios o tesistas de grado y
posgrado-, los proyectos de investigación y los programas
de investigación. En cuanto a la primera unidad ejecutora,
los tesistas, hay que describir que se está frente a
una incipiente etapa de desarrollo, por lo cual sólo
es posible describir la situación actual planteando la
necesidad de prestar atención a su desenvolvimiento futuro.
Por distintas circunstancias, son muy pocas las tesis de grado
y posgrado presentadas hasta el momento ”.
Es
la misma facultad la que asume las deficiencias de su capacidad
para formar “investigadores”, las tesis son el cierre del título
de grado desde 1998.
Llegamos
a la tesis sin preparación alguna, producto de un recorrido
curricular que no hace más que producir un conocimento
técnico, fragmentado y desarticulado. Abordar un proceso
de investigación y producción científica
se nos hace imposible, por eso preferentemente terminamos haciéndo
"análisis del discurso" en el caso de la orientación
Periodismo y en el caso de Planificación, desarrollando
la práctica en una organización al igual que lo
hacemos en una cursada taller.
Los
materiales de divulgación sobre investigación
que sostiene la facultad son los siguientes: la revista Oficios
Terrestres, la revista Tram(p)as de la Comunicación y
la Cultura, desde la Facultad se creó una colección
editorial, Ediciones de Periodismo y Comunicación y la
colección editorial específica de Planificación
de Procesos Comunicacionales, Investigaciones del PLANGESCO
y, por último, durante los años 2002 y 2003 se
realizó el correspondiente Anuario de Investigación
de la Secretaría de Investigaciones Científicas
y Posgrado ¿Qué acceso tiene el estudiante medio
a estos proyectos, si es que tiene alguno?. .¿Cuáles
son los temas que se investigan? ¿Por qué y para
quién?¿Por qué esos temas y no otros?
Ante
la situación planteada, en la cual las becas de financiamiento
de investigación quedan relegadas para las camarillas
profesorales y en la cual la investigación es un campo
cerrado para cualquier estudiante; es necesario exigir, en el
marco de la futura implementación, áreas de investigación
abierta a todos los estudiantes que se extiendan sobre toda
la carrera y la democratización de las becas de investigación.
Este
punto tampoco está contemplado dentro del borrador del
plan 2006.
Construyendo
participación
El
plan debemos decidirlo entre todos, en discusión por
aulas, asamblea, jornadas, etc; teniendo en cuenta todas las
propuestas, todas las observaciones, elaborando temarios amplios,
bajo una política inclusiva, con criterios claros, con
información y en base al diálogo. Para esto es
fundamental que se extiendan los plazos de aprobación
del plan, reelaborándolos a la luz de las discusiones
no saldadas, teniendo en cuenta todos los actores de este proceso.
Proponemos
que se tome en cuenta las resoluciones extraídas de las
Jornadas Estudiantiles de Discusión del Plan de Estudios,
en las cuales se expresan de manera genuina las inquietudes
y observaciones de una parte importante del claustro estudiantil.
Así también que se tome para el debate la propuesta
de reforma elaborada por la Comisión del Plan de Estudios
y el presente documento, como expresiones reales de procesos
de debate y elaboración que estudiantes nos hemos dado
en relación al tema que nos convoca hoy.
En
las Jornadas del martes 9, algunos docentes expresaron su disconformidad
con la voluntad de los estudiantes de dar una discusión
a fondo con respecto a la reforma; a través de posiciones
como “los estudiantes llegaron tarde a la discusión del
plan de estudios”, o “los estudiantes deben remitirse a discutir
sólo contenidos”. De esta manera se nos encierra entre
la “apatía” y la “ruptura”, como si estas fueran las
únicas formas de intervención que como estudiantes
nos toca en esta discusión. Nuestra participación
reafirma nuestro compromiso con el proceso y nuestra voluntad
democrática, pero a su vez nos plantea la necesidad de
una intervención crítica, como expresión
concreta del tipo de comunicador, profesional, intelectual y
trabajador que queremos construir.
Esperamos
que esta vez, nuestras inquietudes y propuestas sean tomadas
en cuenta para estas jornadas y que a luz de los argumentos,
se abra la discusión no ya para simular instancias democráticas
en donde sólo reina la unilateralidad y la desinformación,
sino para dar lugar a un debate fraternal y solidario, integral
y profundo, que esté a la altura de las necesidades que
nuestra realidad social nos demanda, para intervenir de manera
transformadora y creativa, dejando de reproducir lo dado.
Por
último, no podemos dejar de señalar que, una reforma
del plan de estudios particular no puede entenderse por fuera
del marco general y actual de la universidad pública.
Hoy, en todas las universidades del país, la discusión
del presupuesto y la necesidad de la anulación de la
LES, provoca movilización, paros y tomas de facultades;
impulsadas tanto por docentes, como no docentes y estudiantes.
Este es el caso de las universidades de Comahue, Córdoba,
Cuyo, Bs. AS., Patagonia, Mendoza, etc.
Este
proceso universitario se enmarca, a su vez, en una lucha general
de los trabajadores ocupados y desocupados, ante la crecida
inflacionaria, la criminalización de la protesta, la
desocupación y la caída de los salarios; mientras
el gobierno de Kirchner paga religiosamente los vencimientos
de la deuda, recibe a el genocida de Bush en la Argentina y
cerca la Plaza de Mayo para el pueblo que reclama. Nosotros
como estudiantes y futuros profesionales, actuales comunicadores,
formamos parte de esta realidad nacional y sufrimos las mismas
desventuras que las amplias mayoría de nuestro pueblo
trabajador. El silencio no ha sido nunca nuestro reparo. Nuestro
compromiso, como el de tantos otros, es el de dar testimonio
en tiempos difíciles.
ESTUdiantes
en LUCHA
|