:: Documento de ESTUdiantes en LUCHA ::
¿Cuál
entendemos que es la discusión del Plan de Estudios?
No pedimos ya, que los representantes de nuestro claustro
lleven adelante nuestras posiciones como estudiantes, porque
han dejado más que claro que desconocen lo resuelto
por sus propios compañeros y prefieren refrendar su
política de ser representantes de las autoridades ante
los estudiantes y no a la inversa, como debieran. Esto deja
en evidencia que la diferencia en cómo abordar el tema
de la reforma del plan, no se sostiene sobre una contradicción
de claustros, sino que es una diferencia de proyectos políticos
académicos. Esta es una de las primeras aclaraciones
que pretendemos exponer a la hora de interpretar nuestras
observaciones y propuestas.
Uno
de los primeros elementos para señalar ante esta reunión,
es el de la desigualdad que las diferentes partes tienen en
la discusión del plan de estudios, basada en la disparidad
de la información entre los sujetos que participan
de esta instancia. Mientras que el claustro docente viene
discutiendo la reforma hace ya más de 7 meses, “los
estudiantes” recibieron el borrador del plan de Estudios 2006
el martes de la semana pasada. Vale aclarar que cuando hacemos
referencia a “los estudiantes”, nos referimos a las agrupaciones
y algunos estudiantes que recibimos el borrador en el marco
de las jornadas ínter claustros anteriores, no así
a los estudiantes en general quienes aún en su amplia
mayoría no tienen acceso a esta información.
Esta no fue una información tratada por aula o materia,
sino que se realizó en unas jornadas diezmadas de participación
estudiantil y docente, sin convocatoria previa y con un importante
marco de improvisación, que se expresase claramente
en la decisión unilateral de algunos docentes de darla
por finalizada cuando se comenzaba a discutir, bajo el argumento
de que se estaban expresando en el plenario “internas del
claustro estudiantil”.
¿Estas
son las instancias que entendemos como los espacios constitutivos
de las discusiones democráticas? ¿Por qué
cuando se realizaron las relatorías por cátedras,
sólo fue contemplada el balance docente y no se apeló,
también, a un balance de los estudiantes?. Las encuestas
realizadas a algunos sectores del claustro estudiantil reflejan
posiciones individuales y no son la expresión de discusiones
colectivas.
Si
bien estas jornadas fueron propuestas por la Comisión
del Plan de Estudios, no estuvo en discusión, ni circuló
previamente información sobre la propuesta que esta
comisión realizó para la reforma de la asignatura
Semiótica. El temario de las jornadas fue de elaboración
unilateral salvo excepciones en las cuales la presión
de los estudiantes logró poner sobre la mesa las resoluciones
de las Jornadas Estudiantiles realizadas en Mayo. El secretario
Académico Carlos Giordano, señaló además
que no habían llegado a sus manos las resoluciones
de dichas jornadas estudiantiles, cuando le debieron ser entregadas
por los consejeros académicos del claustro estudiantil,
en caso de que éstos hubieran respetado el mandato
de asamblea. Y aunque así no haya sido, le fueron facilitadas
por una agrupación estudiantil hacia fines del primer
cuatrimestre en el marco de una reunión informativa.
Aún así esas resoluciones no formaron parte
del temario de discusión.
El
cronograma presentado por las autoridades plantea claras limitaciones
para la discusión de un plan de estudios en términos
democráticos y profundos. Pareciera que el plan es
aprobado para los docentes y no para los estudiantes, verdaderos
sujetos del acto educativo.
Por
ende falta de información, temario unilateral y cronograma
acotado, son los tres pilares de una discusión que
parece no querer darse a fondo.
¿Cuál
entendemos que es la discusión del Plan de Estudios?
En
primer lugar, no comprendemos cómo, bajo los mismos
objetivos y perfiles de formación del Plan ´98,
se puede articular una propuesta curricular transformada sensiblemente
como lo es el Plan de Estudios 2006. Si comparamos los objetivos
y perfiles explicitados entre ambos planes de estudio, no
vamos a encontrar diferencias que ameriten la reforma.
A
su vez, la propuesta que las autoridades han realizado con
respecto a la discusión sobre el plan de estudios,
se reduce al “tratamiento de los contenidos mínimos”
de cada materia como se expone en el borrador. Consideramos
que no podemos abordar una discusión en profundidad
sobre una asignatura cuando lo único que se explicita
son ejes generales. En el caso de Comunicación y Ciencias
Sociales 3, una de las materias obligatorias del ABC, lo único
que se especifica es lo siguiente:
El
lugar de las ciencias sociales en Argentina. El pensamiento
Nacional.
La comunicación como saber en Argentina: instituciones,
problemas y actores.
El protagonismo de los medios.
La relación entre periodismo, literatura y comunicación.
En
este caso no se señalan los objetivos de la materia
en el borrador del plan de estudio 2006. ¿Qué
discusión podemos tener sobre estos ejes, en los cuales
no se especifica marcos teóricos, recortes metodológicos
y abordajes pedagógicos? En el debate no debemos remitirnos
al mero análisis de los contenidos básicos de
cada asignatura, que expresan un cúmulo de intenciones,
pero no presentan una propuesta acabada ni mucho menos.
Asistimos
a la discusión de un plan de estudio fragmentario en
su forma y contenido. Que, a modo de ejemplo ofrece 5 materias
que se organizan sobre un mismo eje, el de las industrias
culturales: comunicación y Cs. Sociales; Procesos sociales
contemporáneos; culturas populares e industrias culturales;
socioeconomía de las industrias culturales; territorios
de la cultura y la sociedad. Esto nos lleva a pensar sobre
el modo en que las diferentes cátedras articularon
sus evaluaciones sobre las falencias del plan 98 y las correspondientes
propuestas hacia el plan de estudios 2006.
Frente
a la fragmentación creemos en la necesidad de pensar
un plan integral y sostener una discusión integral.
Porque discutir el proyecto de un nuevo plan de estudios por
fuera de los ejes de implementación, exenta de los
problemas de los recorridos académicos siempre constitutivos,
de las esferas de la investigación, de la realidad
de las cursadas, es sostener un debate que lejos de “aportar
a los procesos de transformación social”, como señala
la propuesta de Plan ´98 y 2006, gira sobre el vacío.
Es por eso que ponemos a consideración los siguientes
puntos para que se discutan junto con todas las propuestas
expuestas por otros claustros, sectores, comisiones, agrupaciones,
docentes, etc.
Descuatrimestralización
para estudiar sin restricciones
La
cuatrimestralización sirvió para obstaculizar
el recorrido por la carrera, achicar las posibilidades de
cursada a la mitad y por lo tanto, como reflejo, a la constitución
de cursadas masivas, que se traducen en la flexibilización
del docente y pésimas condiciones de cursada para los
alumnos.
Este
problema se extiende en la propuesta del nuevo plan.
No
a las correlatividades arbitrarias
Si a la correspondencia de contenidos
Entendemos
que la mejor manera de construir un orden en el cursado de
la materias, es a través de poner de relieve el contenido
de cada una; permitiéndonos acceder a los contenidos
con conocimientos previos que faciliten la tarea. Pero la
lógica arbitraria se agudiza en el nuevo plan.
Por
ejemplo, en la propuesta de Plan 2006, específicamente
en el ABC (Asignaturas Básicas Comunes), aumenta notablemente,
en comparación al Ciclo Básico del Plan ´98,
el marco de correlatividades de 2 a 8 materias. A esto se
le suma que en la propuesta de reforma aumentan de 11 a 15
las materias necesarias para acceder a la orientación.
Esto aumenta los años de cursada del ciclo básico.
A su vez, estas últimas son de carácter obligatorias,
mientras que en el plan anterior de las 11 necesarias sólo
6 eran obligatorias. ¿Qué pasaría si
un ingresante perdiera “Lenguajes y formatos 1”? A pesar de
ser una materia cuatrimestral, perdería un año
de cursada.
A
diferencia del Plan ´98 que sólo sostenía
una materia obligatoria anual correlativa en el ciclo básico
(Textos 1 con Textos 2), en el nuevo plan, las correlativas
anuales aumentan a 3 ( Procesos Sociales y Políticos
Contemporáneos 1, Comunicación y Ciencias Sociales
1 y Comprensión y expresión 1). Esto hace que
se retrase la elección de las orientaciones, generando
un ABC superpoblado y orientaciones vaciadas. A esto se le
agrega que no existe en el ABC ninguna materia relacionada
con la orientación Profesorado
Para
que la carrera y fundamentalmente el ciclo básico no
se transformen es estructuras expulsivas, debe plantearse
un "orden de correspondencia" que permita atravezar
la carrera rompiendo el aislamiento de los contenidos y unificando
prácticas, dejando sin efecto las correlatividades
obligatorias.
Proceso
evaluativo
Producción vs. reproducción
El
criterio evaluativo no tiene sentido en si mismo, sino en
proceso. En un sistema educativo en el que el peso se pone
sobre los "fines" y no en el "proceso",
en el que se toma al sujeto como una parte aislada del todo
social y no en relación, es lógico que la evaluación
sea medida por métodos cuantitativos y no cualitativos:
como por ejemplo procesos de aprendizaje, capacidades desarrolladas,
resolución de problemas, trabajo en grupo, producción
conceptual, etc.; además de refrendar cada elaboración
teórica conceptual con una práctica concreta
que ligue esos conocimientos con su asidero material y social.
En
nuestra facultad, por el contrario, el estudiante está
llamado a dar testimonio enciclopédico.
Es
necesario tomar el criterio de construcción de conocimiento
por sobre el de reproducción de contenidos.
En
el borrador del Plan de Estudios 2006 no se especifica, salvo
modalidad de cursada por asignatura y promoción, ningún
aspecto del carácter evaluativo de las asignaturas.
No podemos obviar en la discusión del Plan el proceso
evaluativo, ya que en éste cobra sentido los contenidos,
el desarrollo de las prácticas y la construcción
de conocimiento.
Un
plan de estudios por fuera de la LES
La
construcción de un plan de estudios por fuera de la
LES, implica respetar la autonomía universitaria, sostener
el financiamiento estatal y la gratuidad de la educación
y acabar con las restricciones de todo tipo. Además,
exige preguntarse por los óganos de gobierno universitario
y sus limitaciones a la hora de pensar la elección
de un plan de estudios de manera democrática.
CoNEAU,
la violación a la autonomía
Según
la Ley de Educación Superior (art. 44 inciso III) la
CoNEAU (Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación
Universitaria) es una comisión externa a las instituciones
de educación superior encargada de evaluar como mínimo
cada seis años las funciones de docencia, investigación
y extensión y, en el caso de las universidades nacionales,
también la gestión institucional de las mismas.
La CONEAU responde, fundamentalmente, a una necesidad del
capital sin fronteras de fijar estándares comunes de
« calidad » y « eficiencia » en el
“mercado educativo”. El “control de calidad” de los alumnos
se basa en su rendimiento en las evaluaciones y dicho control
señala un sometimiento más profundo.
Nuestra
facultad no es la excepción a la UNLP. Nuestro plan
´98 está acreditado por la CoNEAU de punta a
punta. Una de las muestras más claras de esta política,
es la de los posgrados. La especialización Comunicación
Radiofónica, la especialización Periodismo y
Economía Política, la especialización
en Prácticas, Medios y Ambitos Educativo-Comunicacionales
y la especialización en Comunicación y Salud,
son posgrados que se dictan en nuestra facultad y encuentran
“en trámite la acreditación de la CoNEAU”.
Si
pensamos en la construcción de un plan de estudios
por fuera de la LES, no podemos aceptar que en la curricula
estén incluidos posgrados acreditados por la CoNEAU,
ni permitir que el nuevo plan, para el proceso de implementación,
pase por la evaluación de esta comisión.
Este
punto de discusión no está contenido en el borrador
del plan de estudio
Financiamiento,
posgrados y convenios
Pero
el problema con los posgrados no sólo se reduce a la
acreditación de la CoNEAU; sino que además,
son arancelados, al igual que la Maestría y el Doctorado
que se dictan en la facultad. Es decir, que en la especialización
en la universidad pública sólo es accesible
para aquellos que puedan abonar el arancel.
La
LES encierra, como marco legislativo y político neoliberal,
una doble tendencia en lo que se refiere al proceso de vaciamiento
de la universidad pública. Por un lado, se encuentra
la orientación hacia la fragmentación de los
recorridos curriculares, que se expresa en los ciclos básicos,
la terciarización y tecnificación de los títulos
de grado, los cursos de ingreso y egreso restrictivos, etc.
Por
otro lado, el desarme de la universidad pública, también
se expresa en las nuevas estrategias de financiamiento de
las unidades académicas propuestas por la LES, bajo
el nombre de "Sostenimiento y régimen económico
- financiero"; además del de “Generación
de Recursos Adicionales” a la financiación estatal,
vendiendo, por ejemplo servicios a privados y/o imponiendo
aranceles.
Por
ejemplo, apuntando al caso de los convenios con privados,
podemos citar el caso del Posgrado en Comunicación
y Salud que a partir de agosto se llevará adelante
en nuestra facultad, para el cual el Laboratorio Merck contribuye
en el fondo de becas. Esto es claramente una “fuente alternativa”
de financiación, una clara aplicación de la
LES y los intereses privados sobre una área de la educación
pública. Este posgrado es arancelado, al igual que
el resto.
Valdría
preguntarnos ¿Cuál sería el carácter
popular de una facultad que se debe sostener por aportes de
privados? Qué "servicio" podría comprar
el campo popular de las universidades públicas?. A
su vez, ¿no se estaría violando la autonomía?.
¿Al servicio de qué sectores estaría
destinado el conocimiento que produce la universidad pública?.
Es
por eso que si nuestro objetivo es construir un plan de estudios
por fuera de la LES, no podemos permitir el arancel dentro
de la universidad pública. Así mismo, debemos
exigir que se rompan los convenios establecidos con entidades
privadas y empresas, para establecer convenios con organizaciones
y proyectos productivos del campo popular.
Pasantías
rentadas
Las
facultades podrían llevar a cabo pasantías con
empresas privadas relacionándose previamente con los
sindicatos, garantizando el reconocimiento de los derechos
laborales de los estudiantes pasantes y siendo remunerados
en blanco los mismos por su trabajo. La universidad no podría
percibir ingresos algunos por la inserción de estudiantes
en el mercado laboral y a su vez el salario del estudiante
trabajador no podría ser inferior al acordado en los
convenios colectivos del ramo. Las pasantías sólo
se deben realizar con empresas que tengan sindicatos y donde
los estudiantes puedan perfeccionar los conocimientos de su
disciplina sin ser utilizados como mano de obra barata en
negro. A modo de ejemplo, en nuestra facultad se promueven
pasantías con empresas como Odonthos, para que los
estudiantes se desempeñen como vendedores para planes
de cobertura medica, tarea que no guarda relación alguna
con la profesión de comunicador social.
En
la propuesta de plan 2006 tampoco se contempla este debate.
La
implementación en relación a lo presupuestario
A
la hora de la implementación de un nuevo plan de estudios,
debe tenerse en cuenta elementos que son de carácter
estructural. En este sentido, nos referimos a cuestiones relacionadas
con lo presupuestario, lo edilicio, las franjas horarias,
la cantidad de comisiones y los cupos por materia.
Entonces,
la pregunta es la siguiente: ¿Con qué presupuesto
se está pensando implementar dos orientaciones más
además de las tres existentes? ¿En qué
aulas se dictarán esas clases? ¿Cuál
sería su presupuesto para investigación? ¿En
qué horarios podríamos cursar esas materias
si todas las aulas están ocupadas? ¿Qué
nuevas limitaciones y restricciones traería para aquellos
que ya están cursando las orientaciones de Planificación,
Profesorado y Periodismo?
También
debemos poner en debate la asignación o redistribución
del presupuesto. Hemos observamos que las partidas presupuestria
se concentran en determinados espacios de poder dentro de
la unidad académica, generando cargos con altos sueldo
en universidades donde el 70% de los docentes, casi 30.000
, trabajan por el honor (ad honorem).
Para
implementar el nuevo plan necesitamos un aumento presupuestario,
una redistribución transparente del mismo, aumento
de franjas horarias para que aquellos que trabajan puedan
continuar con la carrera, un edificio con capacidas de albergar
a toda la currícula (4000 estudiantes), más
aulas y más comisiones por materias.
A
su vez, esto debe pensarse a la luz de la Nueva Ley de Financiamiento
Educativo, que propone el Ministerio de Educación,
Ciencia y Tecnología, quien “establece como política
de Estado la prioridad de la educación en la asignación
de los recursos públicos nacionales y provinciales,
elevando al 6% del PBI la inversión educativa consolidada
de la Nación y las provincias”, según el diario
Clarín del Jueves 08 de septiembre de este año.
Aunque no aclara que este aumento será progresivo hacia
el 2010 y no en la coyuntura de crisis educativa actual.
A
mediados del 2004, los estudiantes comenzamos a movilizarnos
por la falta permanente de recursos técnicos para el
desarrollo de los contenidos mínimos de algunas asignaturas.
Audiovisual 1 era una de ellas, y la falta de cámaras
uno de los problemas más agudos. La facultad resolvió
la problemática de la siguiente manera: en vez de destinar
presupuesto para la adquisición de cámaras,
para que los estudiantes podamos filmar y trabajar sobre nuestro
registro, se modificaron los contenidos mínimos de
la materia. En la actualidad se realiza un trabajo de edición
sobre registros realizados por otros, aprendemos los planos
a través de recortes de fotos de revistas, aprendemos
a manejar una cámara VHS a partir de un dibujo en un
pizarrón y la gran mayoría de las veces terminamos
pagando islas de edición externas a la facultad porque
las del establecimiento no están disponibles o no dan
abasto.
Este
punto de discusión tampoco esta contenido dentro de
borrador de la propuesta de plan 2006.
La
implementación en relación a las cátedras
Ante
el escaso desarrollo de los contenidos mínimos expuestos
en el borrador del plan 2006, los criterios individuales de
cada docente adquieren fundamental relevancia a la hora de
la implementación de la asignatura. Entonces en necesario
hablar, paralelamente con la reforma, de concursos transparentes
de docentes y ayudantes, para romper con la construcción
de cátedras – feudos.
A
esto se le suma la apertura de cátedras libres y cátedras
paralelas, bajo la concepción de que el conocimiento
sólo se edifica sobre el debate de ideas y la pluralidad
de abordajes científicos y académicos. Bajo
el pensamiento único y el monolitismo ideológico,
no pueden surgir perspectivas transformadoras y democráticas.
Este
punto tampoco está contemplado dentro del borrador
del plan 2006.
La
implementación en relación a la investigación
Las
áreas de investigación a lo largo del ciclo
básico (del plan ´98 y deducimos también
sucede en el Plan 2006) se ven expuestas al campo de lo periodístico,
además de acotarse exclusivamente al régimen
de cursada bajo el cual no tenemos más de un trimestre
para llevar adelante una “investigación”, muchas veces
asimilable a un trabajo monográfico.
Pero
no es muy diferente a nivel facultad. Existen en la actualidad
tres unidades ejecutoras básicas. En la web de la Facultad
de Periodismo y Comunicación Social, en el link de
“Investigación: límites y propuestas”, se las
describe de la siguiente manera:
“la
unidad ejecutora individual -becarios o tesistas de grado
y posgrado-, los proyectos de investigación y los programas
de investigación. En cuanto a la primera unidad ejecutora,
los tesistas, hay que describir que se está frente
a una incipiente etapa de desarrollo, por lo cual sólo
es posible describir la situación actual planteando
la necesidad de prestar atención a su desenvolvimiento
futuro. Por distintas circunstancias, son muy pocas las tesis
de grado y posgrado presentadas hasta el momento ”.
Es
la misma facultad la que asume las deficiencias de su capacidad
para formar “investigadores”, las tesis son el cierre del
título de grado desde 1998.
Llegamos
a la tesis sin preparación alguna, producto de un recorrido
curricular que no hace más que producir un conocimento
técnico, fragmentado y desarticulado. Abordar un proceso
de investigación y producción científica
se nos hace imposible, por eso preferentemente terminamos
haciéndo "análisis del discurso" en
el caso de la orientación Periodismo y en el caso de
Planificación, desarrollando la práctica en
una organización al igual que lo hacemos en una cursada
taller.
Los
materiales de divulgación sobre investigación
que sostiene la facultad son los siguientes: la revista Oficios
Terrestres, la revista Tram(p)as de la Comunicación
y la Cultura, desde la Facultad se creó una colección
editorial, Ediciones de Periodismo y Comunicación y
la colección editorial específica de Planificación
de Procesos Comunicacionales, Investigaciones del PLANGESCO
y, por último, durante los años 2002 y 2003
se realizó el correspondiente Anuario de Investigación
de la Secretaría de Investigaciones Científicas
y Posgrado ¿Qué acceso tiene el estudiante medio
a estos proyectos, si es que tiene alguno?. .¿Cuáles
son los temas que se investigan? ¿Por qué y
para quién?¿Por qué esos temas y no otros?
Ante
la situación planteada, en la cual las becas de financiamiento
de investigación quedan relegadas para las camarillas
profesorales y en la cual la investigación es un campo
cerrado para cualquier estudiante; es necesario exigir, en
el marco de la futura implementación, áreas
de investigación abierta a todos los estudiantes que
se extiendan sobre toda la carrera y la democratización
de las becas de investigación.
Este
punto tampoco está contemplado dentro del borrador
del plan 2006.
Construyendo
participación
El
plan debemos decidirlo entre todos, en discusión por
aulas, asamblea, jornadas, etc; teniendo en cuenta todas las
propuestas, todas las observaciones, elaborando temarios amplios,
bajo una política inclusiva, con criterios claros,
con información y en base al diálogo. Para esto
es fundamental que se extiendan los plazos de aprobación
del plan, reelaborándolos a la luz de las discusiones
no saldadas, teniendo en cuenta todos los actores de este
proceso.
Proponemos
que se tome en cuenta las resoluciones extraídas de
las Jornadas Estudiantiles de Discusión del Plan de
Estudios, en las cuales se expresan de manera genuina las
inquietudes y observaciones de una parte importante del claustro
estudiantil. Así también que se tome para el
debate la propuesta de reforma elaborada por la Comisión
del Plan de Estudios y el presente documento, como expresiones
reales de procesos de debate y elaboración que estudiantes
nos hemos dado en relación al tema que nos convoca
hoy.
En
las Jornadas del martes 9, algunos docentes expresaron su
disconformidad con la voluntad de los estudiantes de dar una
discusión a fondo con respecto a la reforma; a través
de posiciones como “los estudiantes llegaron tarde a la discusión
del plan de estudios”, o “los estudiantes deben remitirse
a discutir sólo contenidos”. De esta manera se nos
encierra entre la “apatía” y la “ruptura”, como si
estas fueran las únicas formas de intervención
que como estudiantes nos toca en esta discusión. Nuestra
participación reafirma nuestro compromiso con el proceso
y nuestra voluntad democrática, pero a su vez nos plantea
la necesidad de una intervención crítica, como
expresión concreta del tipo de comunicador, profesional,
intelectual y trabajador que queremos construir.
Esperamos
que esta vez, nuestras inquietudes y propuestas sean tomadas
en cuenta para estas jornadas y que a luz de los argumentos,
se abra la discusión no ya para simular instancias
democráticas en donde sólo reina la unilateralidad
y la desinformación, sino para dar lugar a un debate
fraternal y solidario, integral y profundo, que esté
a la altura de las necesidades que nuestra realidad social
nos demanda, para intervenir de manera transformadora y creativa,
dejando de reproducir lo dado.
Por
último, no podemos dejar de señalar que, una
reforma del plan de estudios particular no puede entenderse
por fuera del marco general y actual de la universidad pública.
Hoy, en todas las universidades del país, la discusión
del presupuesto y la necesidad de la anulación de la
LES, provoca movilización, paros y tomas de facultades;
impulsadas tanto por docentes, como no docentes y estudiantes.
Este es el caso de las universidades de Comahue, Córdoba,
Cuyo, Bs. AS., Patagonia, Mendoza, etc.
Este
proceso universitario se enmarca, a su vez, en una lucha general
de los trabajadores ocupados y desocupados, ante la crecida
inflacionaria, la criminalización de la protesta, la
desocupación y la caída de los salarios; mientras
el gobierno de Kirchner paga religiosamente los vencimientos
de la deuda, recibe a el genocida de Bush en la Argentina
y cerca la Plaza de Mayo para el pueblo que reclama. Nosotros
como estudiantes y futuros profesionales, actuales comunicadores,
formamos parte de esta realidad nacional y sufrimos las mismas
desventuras que las amplias mayoría de nuestro pueblo
trabajador. El silencio no ha sido nunca nuestro reparo. Nuestro
compromiso, como el de tantos otros, es el de dar testimonio
en tiempos difíciles.
ESTUdiantes
en LUCHA
Asamblea
estudiantil mañana jueves a las 18 hs.